High House Review de Jessie Greengrass – Apocalipsis y amor por la familia | ficción

Desde Flight Behavior de Barbara Kingsolver hasta Weather and Doggerland de Ben Smith, Jenny Offill, el género “cli-fi” está medrando exponencialmente, lo que no sorprende, dada la crisis que se aproxima. De hecho, como artista, sea como sea el medio, puede sentirse clemente, en dos mil veintiuno, trabajar en otra cosa. La primera novela de Jessie Greengrass, que fue preseleccionada para el Premio de la Mujer, Vista, usó la maternidad como trampolín para explorar ideas más extensas en psicoanálisis y también historia médica; el segundo aborda el tema del calentamiento global de frente, evocando una visión del futuro próximo de un East Anglia anegado. Donde sobresale es en la memoria que tienen sus personajes de la lenta y paulatina progresión cara el desastre y del esmero que la gente común hace, todos y cada uno de los días, para bloquear el conocimiento del mismo: “La crisis ha pasado. ‘Una amenaza lejana tiene una probabilidad inminente y lo hemos descartado. como estática ”, recuerda Caro, una de las supervivientes.

Al inicio de la novela, Caro es una adolescente. La compañera de su padre, Francesca, es una científica climática y activista de alto nivel; es una misión en la que el padre de Caro asimismo se unirá a ella. Francesca puede tener principios y también infatigable, mas asimismo es seca, su incesante insistencia en el apocalipsis que se aproxima la separa de la mayoría de las formas de simple alegría humana. Ella es una creación inteligente por parte de Greengrass, que da a los lectores un canal para su malestar; El cansancio de Caro frente a las advertencias de Francesca refleja el nuestro.

Sin que Caro lo sepa, su padre y su suegra preparan un cobijo para ella y su medio hermano, Pauly: la casa alta en Suffolk, construida sobre un barranco con un huerto, un huerto, un estanque de marea y un agua. generador y un granero en el que guardan ropa, juguetes, medicinas, aun un bote. Emplean a una mujer joven, Sally, como niñera, y la instalan allá con su abuelo. El padre y la suegra de Caro están en la campaña electoral en el momento en que una serie de tormentas asoladoras golpean; Hay tiempo preciso para llamar a Caro y decirle que lleve a Pauly a High House, donde los 2 se hallan con Sal y Grandy por primera vez. Allí continúan en un paisaje prácticamente totalmente inhabitable: cultivando patatas, criando gallinas, plantando un tanto de trigo y resguardándose de accidentes y también infecciones. La pregunta es con qué fin: «¿Qué opción hay … para aquellos pocos de que hemos subsistido sino más bien ser los inexcusables y los inexcusables?» Pregunta Caro.

A pesar de su tema obscuro, es un libro imbuido de la alegría y la satisfacción de criar a un pequeño. Abandonada prácticamente por completo en ido parentis aun ya antes de la crisis, Caro adora a su medio hermano pequeño Pauly, y Greengrass dramatiza brillantemente de qué manera los fáciles ritmos de la vida con un pequeño pequeño pueden traer consuelo: «Las cosas tenían una forma y, dejándose llevar por , la El futuro dejó de parecer esencial, si bien sabía que nos volvería a pasar, que vendría mientras que cortaba zanahorias para tentempié, mientras que dábamos de comer a los patos con avena, jugamos a la etiqueta, collions de yeso con las rodillas raspadas. Adapté mi vida a la de Pauly, por el hecho de que me precisaba, o bien por el hecho de que lo precisaba.

Greengrass es genial en las complejas corrientes que pueden desarrollarse entre las personas que viven cerca: la forma en que el nacimiento de Pauly reconfigura tenuemente la relación de Caro con su padre y su madrastra; La inquina de Sal a Caro, con su debilidad física y su evidente dolor. El hecho de que las 2 mujeres sean huérfanas no es una fuente de sentimiento común, sino más bien un detonante de juicio, aun de celos. Cuando Sal observa que los recién llegados Caro y Pauly «semejan felices ahora, de todos modos», la contestación de su abuelo afirma mucho en poquísimas palabras:

-Sal,
Grandy afirmó,
– Acaban de perder a sus progenitores.
– Ellos son,
He dicho. Grandy me miró pausadamente.
– Y me tienes a mí.

Pero conforme la novela avanza y recula en el tiempo, el llenado muy gradual de información sobre High House y quién es Sally crea un principio algo lento, al paso que ciertos equívocos sobre de qué manera probablemente las aves reaccionen a los cambios en el tiempo. los modelos, sin mentar el hecho de que los tejones no hibernan, por lo que no se «despertarían demasiado temprano», arruinan la imagen de una creciente inquietud natural. Y si bien las historias y personalidades de Caro y Sally son diferentes, sus voces no lo son.

Amablemente Grandy, el guardián de la sabiduría práctica relacionada con la navegación y la autosuficiencia, es un viejo sabio de la regla, y ​​la pregunta de por qué «la gente que vemos, en ocasiones, desde lo alto del campo, anda lastimosamente a lo largo de lo que queda de camino ”nunca intente asaltar la casa con su generador y sus apreciados depósitos de comestibles y medicinas quedan sin contestación. Las secciones cortas y numeradas y la presentación de un alegato fragmentado asimismo complican una experiencia de lectura realmente inmersiva, por lo que el libro, en último término, no es tan emotivo como se merece.

La pregunta con todo cli-fi es qué debería hacer verdaderamente el lector con las advertencias que pretende dar. Y acá es donde The High House se distingue, en tanto que Greengrass comprende que quizá lo mejor que los escritores y artistas pueden aguardar ahora es asistirnos a aceptar, admitir y lidiar con nuestro descalabro colectivo para actuar. Al otro lado del desastre, Caro recuerda a la gente que persistió con «los viajes y vacaciones, los grandes guardes de cada viernes, las excursiones de un día al campo, las tardes en el parque». Hicimos estas cosas no por ignorancia o bien desconsideración, sino más bien solo por el hecho de que daba la sensación de que no había solamente que hacer.

La obstinada luz de las cosas: un diario de la naturaleza de Melissa Harrison es una publicación de Faber. The High House de Jessie Greengrass es una publicación de Swift (£ catorce con noventa y nueve). Para pedir una copia, vaya a guardianbookshop.com. Pueden aplicarse cargos por envío.