Escuche la reseña de Kathryn Mannix: una guía inteligente para encontrar las palabras adecuadas | Libros de la empresa

«En este instante, es muy posible que haya una charla que trata de eludir», escribe Kathryn Mannix en su nuevo libro Escuche: De qué forma encontrar las palabras para conversaciones tiernas, una continuación de Con el final en psique, sonido enternecedor y una exploración triunfante de de qué manera fallecer bien. “Todos tenemos momentos en los que las palabras fallan”, explica. “Este libro es una convidación a apreciar y desarrollar las habilidades que todos tenemos. «

Utilizando su dilatada experiencia como asesora experta en cuidados paliativos, un área donde la buena comunicación es principal, Mannix examina por qué razón podemos ser reluctantes a charlar sobre determinados temas con nuestros seres queridos, qué herramientas podemos usar para facilitar esas conversaciones. y los obstáculos que todos podemos encontrar en el camino. Si bien el viaje del autor hace que el final de la vida sea una parte esencial de este libro, de ninguna forma es únicamente medicina paliativa, y lleva al lector a través de una extensa gama de situaciones que van desde la adopción hasta la sexualidad, desde la muerte de un pequeño hasta un embarazo. al envejecimiento. Mannix usa historias de la vida real, tomadas de su vida personal y profesional, para ilustrar su teoría y, como resultado, la sabiduría, la gracia y la humildad relucen en todos y cada página.

    Escuche - Cómo encontrar las palabras para una tierna conversación

Al eludir las palabras «bastante difícil» y «bastante difícil», Mannix prefiere describir las conversaciones que podemos tratar de eludir como «tiernas». Tierna es un adjetivo mucho mejor, explica, pues describe una situación en la que la sofocación puede estar cerca, mas en la que hacemos todo lo que resulta posible para disminuir al mínimo el peligro de sentir dolor. Como estudiantes de medicina, se nos enseña reiteradamente de qué manera palpar un abdomen sensible con suavidad y mucho cuidado, siempre y en toda circunstancia mirando la expresión del paciente como una señal para proseguir. Sin embargo, la negociación de una charla tierna en general se enseña con menos profundidad, sigue, contándole al lector. Dar malas noticias se transforma en una serie de balas: preparar el escenario, revisar lo que sabe el paciente, disparar un tiro de advertencia («Lo siento, señora Jones, mas tengo malas noticias»). Si bien estas reglas pueden servir como base para una charla tierna, no tienen presente los matices de la situación o bien las necesidades ni del donante ni del receptor, y cumplirlas podría tener consecuencias tráficas, como descubrimos en lo más mínimo. .comienzo de este artículo. libro en una historia que empieza con un puñetazo en la cara.

En sitio de balas, una charla debería sentirse más como un baile, explica Mannix, una analogía que se le ocurre múltiples veces a lo largo del libro. “La charla, como un baile, requiere que los participantes se unan y se alternen. Una persona puede liderar, afirmó, mas jamás forzar, al paso que la otra prosigue mas jamás es coaccionada. Conversaciones, como danzar, practiquen, y aconseja que después de cada segunda pregunta, nos detengamos para asegurarnos de continuar los pasos adecuados. Pregunta, pregunta, control. Pregunta, pregunta, control. Como 3/4 de un vals.

En sitio de balas, una charla debería parecerse más a un baile. Una persona lidera mas jamás fuerza, al paso que la otra sigue

Hay muchos (muchos) libros de autoayuda, mas poner las palabras de Mannix en esta categoría no les haría ningún favor. Escuchar va más allí de un libro de autoayuda. Es más un libro de autoconocimiento. Un libro que empodera y empodera, un libro que nos ayuda a descubrir las herramientas que tenemos y nos deja utilizarlas de forma sabia. En sitio de que nos afirmen cuál es la mejor forma de vivir nuestra vida, leer estas páginas es más como una charla larga y gratificante con un buen amigo.

Sin embargo, tal vez el factor más esencial de todos y cada uno de los episodios es la narración, sobre todo pues es la narración lo que nos ayuda a entendernos mejor a nosotros mismos y a el resto. Como en el primer libro de Mannix, estas páginas poseen muchas historias enternecedoras. Jim, un hombre al final de su vida que precisaba recobrar la dignidad de lavarse y afeitarse ya antes de sentirse listo para fallecer. El propio tío viudo de Mannix, que todavía preservaba un sitio en la mesa para su esposa, mucho después de su muerte, no por negación sino más bien pues tenía perfecto sentido para . La historia más enternecedora de todas y cada una, no obstante, procede de la propia Mannix cuando, cuando era una joven médica, se halló en el dormitorio de una mujer con una enfermedad terminal. «¿Voy a fallecer?» La mujer le preguntó. Yo asimismo era ese médico. Anticuado. Inseguro de las palabras. Desesperado por corregir y suavizar y corregir. ‘»¡Claro que no!» Mannix respondió, de forma casual. «¡Claro que no!» Una contestación que aún lamenta el día de hoy. Si pudiese regresar a esta habitación, pensó Mannix, ¿qué me afirmaría a mí? «Cojeamos en busca de sabiduría sobre las brasas de nuestros fallos», escribió. “Átese los pies ahora y prosiga caminando. «

Este libro sabio, gentil y profundo no solamente nos va a ayudar a continuar caminando. Nos va a enseñar a danzar.

Escuche: De qué forma encontrar palabras para conversaciones dulces por Kathryn Mannix es una publicación de HarperCollins (£ dieciseis y noventa y nueve). Para respaldar a Guardian y Observer, adquiera una copia en guardianbookshop.com. Pueden aplicarse cargos por envío.