Freight Dogs por Giles Foden revisión – en el corazón oscuro de las guerras del Congo | ficción

Hace unos años, estaba en tierra en el aeropuerto de Maiduguri en el norte de Nigeria, una tormenta que venía del desierto cara el norte quería decir que ningún aeroplano podía salir hasta la noche. Pasé este tiempo en la sucia sala tomando café con un conduzco. Originario de Barcelona, ​​ahora ha volado cargamento sin nombre a través de África en una serie de aeroplanos precarios, un día en Ghana, el siguiente en Mozambique. Recuerdo que en aquel entonces creía que su vida sería un buen libro, y ahora Giles Foden escribió Freight Dogs, una novela veloz y animada que cuenta la historia de las guerras del Congo de finales de los noventa y principios de los ochenta. dos mil a través de las aventuras de un conduzco de carga. .

El protagonista de la novela es Manu, hijo de un granjero tutsi del este del Congo que es mandado a un internado jesuita en Bukavu después de conseguir una beca. Pronto, no obstante, la historia se cuela y observa impotente de qué manera un conjunto de soldados merodeadores aniquila a su familia. Fue salvado por otra milicia, esta vez afiliada a la revolucionaria Laurent-Désiré Kabila. Manu se une a este conjunto, AFDL, y se halla en el centro de otro baño de sangre. Foden hace un genial trabajo al situar al lector en la barahúnda de este brutal periodo del pasado del Congo, mientras que múltiples conjuntos disidentes procuraban tomar el poder que de manera lenta se le escapaba de las manos del presidente Mobutu.

Al reconocer que no es un asesino, Manu escapa agarrándose a un atractivo texano, Cogan, que dirige una compañía de transporte, Normair. También tiene un bar en el centro de Entebbe, y acá es donde se reúnen los perros de transporte: hombres canos, bebedores de alcohol y pasados ​​turbios. “Algunas personas nos llaman mesnaderos”, le afirmó Cogan, “equivocadamente, no somos carniceros, solo porteadores”. Cogan precisa un semblante africano para unirse a su conjunto de pilotos y apuesta que puede adiestrar a Manu para volar en cuestión de semanas.

Manu se halla acusado de horribles crímenes, lo sacan de su casa, a peligro de perder su libertad

Los perros de transporte han de ser ecuánimes sobre para quién vuelan, quien paga más, y de manera frecuente juegan de lado a lado mientras que la primera guerra del Congo se desarrolla en la segunda. A Manu no le resulta tan simple escapar de su pasado y pronto, como se afirma a sí mismo, “el cánido de la historia” se lleva “los huevos a la boca”. Se halla acusado de horribles crímenes, se lo llevan de casa, a peligro de perder no solo su nueva vida como conduzco, sino más bien aun su libertad.

Esta es la primera novela de Foden en doce años, y en una era en la que se medita mucho sobre los riesgos de la apropiación cultural, semeja una alternativa interesante escribirla por entero desde la perspectiva de un africano negro. Si bien Ladysmith ha presentado, brillantemente, escenas del campo zulú en sus descripciones de la guerra de los bóers, semeja considerablemente más peligroso redactar un libro prácticamente moderno a través de los ojos de un joven tutsi atrapado en una guerra genocida. Zanzíbar y El último rey de Escocia trataban, por supuesto, de hombres blancos en África, basándose en la experiencia de Foden al medrar en Malawi. El lector deberá decidir si Foden está en su derecho a contar esta historia; en mi opinión, no tiene nada de explotador o bien sensacionalista. Más bien, nos sumerge en el corazón de una guerra compleja, mostrando de qué manera aun los inocentes pueden verse atrapados en actos de violencia espantosa.

Freight Dogs de Giles Foden es una publicación de Weidenfeld & Nicolson (£ dieciocho con noventa y nueve). Para respaldar a Guardian y Observer, pida su copia en guardianbookshop.com. Pueden aplicarse cargos de envío