Paul by Daisy Lafarge review – comienzos admirablemente observados | ficción

Al contrario de lo que sugiere el título, hay 3 personajes significativos que dan forma al curso de la novela debut de Daisy Lafarge. Además del propio Paul, un antropólogo atractivo y autodidacta que dirige una anárquica masía en los vales pirenaicos, está Frances, la narradora en primera persona, recién diplomada en historia medieval del Reino Unido. Y AB es el ex- supervisor de la universidad de Frances, con quien vivió en París hasta el momento en que acabó su romance inmediatamente antes de los acontecimientos de la novela. Aunque está físicamente ausente de la historia, la impresión que deja en Frances es considerable; fue quien le sugirió que buscase trabajo en una granja francesa a lo largo del resto del verano.

Lafarge introdujo al comienzo del texto el término de inversión geomagnética, un cambio repentino en el campo imantado del planeta que tiene sitio “cada medio millón de años aproximadamente”, que el vecino de Paul pronostica de forma inminente. La novela establece una trasferencia imantada afín. A las pocas horas de llegar a Noa Noa Farm, el aprecio de Frances pasó de AB a su nuevo anfitrión, de un hombre mayor dominante a otro. Al enterarse de sus años viajando por Tahití y de sus ambiciosos planes para la granja, Frances admira la manera en que Paul ha hecho tanto, semeja “una persona de esta manera”. En este punto, se abre una brecha entre la perspectiva narrativa y déspota, entre la fantástica percepción que Frances tiene de su anfitrión y la triste realidad de su personaje: su orgullo inflado, su atrocidad, el enigmático vacío en el centro de su vida.

Paul tiene una estructura ordenada y también intuitiva. Hay 3 secciones separadas, cada una de las que dura una semana. El primero y el tercero emplean el tiempo presente, al paso que el segundo, que especifica el breve periodo que Frances pasa lejos de Paul, se expresa a través del pasado. La lógica tácita tras tal elección es que Frances solo puede verse a sí como un individuo con su pasado y su historia cuando se libera provisionalmente de la naturaleza déspota de Paul.

Su trama es ligera y rápida: Lafarge introduce en el texto una multitud de personajes, lugares y acontecimientos propios, todos los que semejan desvanecerse mientras que Frances lucha por orientarse en esta parte ignota del país, hablando en un idioma que no es el suyo. propio. Sin embargo, la novela gana en densidad merced a alusiones míticas, paralelos históricos y una imaginería rica y compleja: la primera compilación de poesía de Lafarge, La vie sans air, fue preseleccionada para el Premio TS Eliot. Bajo el peso apabullante del ego de Paul, el sentido del yo de Frances empieza a desgastarse y, con él, las líneas entre lo mítico y lo real, lo humano y lo animal. Una pareja con la que tropieza teniendo sexo semeja un “monstruo marino”; Se le cuentan incontables historias de mujeres cuyos cuerpos han sido desfigurados o bien transformados, por norma general a manos de hombres poderosos. Está Pyrene, el homónimo de los Pirineos, que llevaba una víbora y perdió la cabeza tras ser violada por Hércules; Clytie, una ninfa acuática enamorada del dios sol Apolo, que se ha transformado en girasol; Santa Margarita la Virgen, cuyo retrato Frances halla en la alcoba de una iglesia, que la representa siendo devorada por un dragón, “aún medio atrapada en sus mandíbulas, su torso surgiendo de la boca abierta y escamosa”.

El título de Lafarge resulta ser un guiño irónico a la manera en que ciertos hombres interfieren en las historias de otras personas. Sin embargo, el posicionamiento de Paul de sí como héroe no puede perdurar. Su ineludible caída en desgracia se evoca a través del paralelo más fuerte del libro: el de Paul con el artista Paul Gauguin. En su agradecimiento, Lafarge señala su deuda con Noa Noa de Gauguin: The Tahitian Journal (mil novecientos uno). Noa Noa fue el intento de Gauguin de supervisar la narrativa tras su exilio voluntario en Tahití. Y, no obstante, no pudo escapar de una reevaluación de su comportamiento en la isla; lo más perturbador, sus relaciones con los adolescentes. Del mismo modo, en esta novela hermosamente construida, es solo cuestión de tiempo antes que la verdad salga a la luz, los polos imantados se invierten de nuevo.

Paul es publicado por Granta (£ doce con noventa y nueve). Para respaldar al Guardian y al Observer, pida su copia en guardianbookshop.com. Pueden aplicarse cargos por envío.