Variaciones de la revista Juliet Jacques: una colección conmovedora de relatos trans | Cuentos cortos

Durante más de un par de años, la escritora y cineasta Juliet Jacques ha seguido la evolución de su reasignación de género en una columna de libromundo. Ahora, prácticamente una década después, llega su debut en la ficción, una colección ambiciosa y conmovedora de once cuentos que avanzan cronológicamente desde la era victoriana hasta la actualidad, ofertando una extensa historia de la Gran Bretaña transgénero.

Estos cuentos están vinculados por algo más que el tema y la tesis; Inspirándose en el material desenterrado en los ficheros, cada uno de ellos está enmarcado como un texto encontrado, reuniendo entradas de diario y recortes de periódicos, cartas y un guion de película. Es un enfoque que podría haberse alejado, mas la voz de Jacques canta fuerte y clara: melancólica, secamente humorística, aguda como un estilete.

No hay arrepentimiento ‘una noche para ser mismo’

En el cuento de apertura, A Night at the Theatre, el narrador se atreve a acudir a una producción de Twelfth Night disfrazado de mujer, con su amante a su lado. Están rotos, naturalmente, nombrados, humillados y multados, un destino recurrente, inevitablemente. Aun de este modo, no me arrepiento de haber sido mismo una noche.

Esta declaración golpea el oído anacrónicamente para mil ochocientos cuarenta y seis, mas estas historias más históricas se hallan entre las más fuertes en Variaciones. Otro, The Exhibition, muestra una atracción turística de Blackpool en la que una mujer que se identifica como hombre debe pasar un par de meses en una caja de cristal con su «esposa» (prácticamente semeja adelantar un reality de TV). Y después está A Wo / Man of No Importance, ambientado en el decadente planeta libre del Londres de la década de 1890: Max Beerbohm, Aubrey Beardsley y Oscar Wilde son juzgados.

Desde principios del pasado siglo hasta los años de entreguerras y más allí, la decoración, siempre y en toda circunstancia evocadora, fluctúa entre Manchester, Norwich, Liverpool y Londres, al tiempo que los ataques proceden del Frente Nacional, del gobierno al amparo del artículo veintiocho, de la prensa de alcantarilla y dentro de las familias de los protagonistas. La misión educativa del libro en ocasiones se vuelve déspota, restrictiva, en especial cuando la colección ingresa a temporadas y debates más recientes sobre el coqueteo y la mercantilización del orgullo.

En el último parágrafo de la colección, un blogger transgénero y entusiasta de la Fórmula 1 se compromete a mostrarle al planeta que «somos capaces de charlar de otras cosas además de esto de quiénes somos, si la gente nos lo dejara». Quizás esta sea la libertad suprema y una que los lectores probablemente aguardarán que Jacques ahora se sienta capaz de demandar para sí.

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